Un espacio para acompañar los retos emocionales de la adolescencia

Soy Angee Monroy, psicóloga clínica. Acompaño a adolescentes que atraviesan ansiedad, depresión, dificultades de autoestima, regulación emocional, relaciones, conflictos familiares y otros retos propios de esta etapa de vida.

Mi propósito es ofrecer un espacio clínico seguro, humano y respetuoso, en el que el adolescente pueda expresar lo que está viviendo, comprender mejor sus emociones y desarrollar habilidades psicológicas que pueda llevar a su vida cotidiana.

Mi forma de trabajar integra la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y otros enfoques de las terapias conductuales y contextuales. El proceso se adapta a las necesidades, objetivos y momento vital de cada adolescente.

Psicoterapia para adolescentes con Angee Monroy en Bogotá

¿Qué puede trabajarse durante el proceso?

Cada proceso es diferente. Dependiendo de lo que esté viviendo el adolescente, podemos trabajar en la comprensión y regulación de sus emociones, la relación con pensamientos difíciles, la autocrítica, la autoestima, las relaciones interpersonales, la toma de decisiones, la comunicación y la identificación de aquello que es importante para él o ella.

También pueden integrarse herramientas como aceptación, defusión cognitiva, atención plena, autocompasión, valores personales y acciones comprometidas, siempre de acuerdo con la pertinencia clínica de cada caso.

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Mi forma de acompañar a adolescentes

Entiendo la terapia como un espacio colaborativo. No se trata únicamente de hablar sobre lo que ocurre, sino de comprender patrones, desarrollar habilidades y encontrar maneras más flexibles de responder a experiencias emocionales difíciles.

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es parte central de mi manera de trabajar. No la presento como un servicio independiente, sino como uno de los fundamentos que orientan el acompañamiento clínico.

Cuando es pertinente, el proceso también puede incluir espacios de orientación con madres, padres o cuidadores para favorecer la comprensión, la comunicación y el acompañamiento del adolescente, respetando siempre el encuadre clínico y la confidencialidad correspondiente.